Este podría ser el material más fuerte y ligero de la Tierra

Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, ha desarrollado, a través de un proceso en el que han comprimido y fundido escamas de grafeno, un material que podría ser el más ligero y más fuerte jamás conocido.

Como hemos aprendido, el grafeno es uno de los elementos químicos más importantes de la naturaleza, que se consigue a través del carbono y que posee múltiples aplicaciones, desde la elaboración de dispositivos tecnológicos hasta la fabricación de satélites, pasando por su aplicación en el ámbito sanitario.

Además, se trata de un material muy duro, resistente, flexible y realmente ligero, lo que le confiere una gran maleabilidad.

El grafeno podría ser el material más fuerte de todos, aunque los investigadores han tenido dificultades para trasladar esa fuerza bidimensional a materiales tridimensionales útiles, consiguiendo resolver este problema analizando el comportamiento individual de los átomos que componen la estructura del material. La combinación de calor y presión les han permitido comprimir pequeños copos de grafeno.

Qin, uno de los científicos que ha participado en el proyecto, ha manifestado: “Una vez que creamos estas estructuras tridimensionales, queríamos ver cuál era el límite: cuál es el material más fuerte posible que podemos producir”

Esto les ha permitido la creación de un nuevo material con una configuración similar a la de una esponja y cuya densidad es de tan solo un 5%, consiguiendo así que la estructura porosa de grafeno pueda tener una resistencia 10 veces mayor que la del acero y realmente ser muy ligero.

Para más informaciónPlanta-de-grafeno-en-Europa

Marta Perera 1ºB Bachillerato

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Los neandertales conservaban alimentos

Una comunidad neandertal que vivió en la península Ibérica desarrolló la técnica de conservación de los alimentos, según un estudio realizado en el yacimiento de Jarama VI en Guadalajara con la participación de la UPV/EHU. Las conclusiones se han publicado en la revista Archaeological and Anthropological Sciences.

El trabajo ha tenido en cuenta las comunidades neandertales que vivieron en el yacimiento y sus proximidades hace 50.000 años. El investigador del área de Prehistoria del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología del campus de la UPV en Vitoria, Antonio J. Romero, ha explicado que hay tres fases en la técnica de conservación.

En la primera fase, los cazadores llevaban carne de ciervo, la repartían y consumían. El investigador de la UPV/EHU ha señalado que la carne “era extraída en tiras de las patas de los venados para ser conservada, probablemente secada al sol o ahumada” y también trabajaban las pieles de los ciervos para confeccionar ropa de abrigo, mantas y otros accesorios para los campamentos.

En la segunda fase, cazaban animales herbívoros entre el verano y el otoño. Pero en esta fase había un clima muy húmedo y las crecidas del río eran muy frecuentes; por eso, los investigadores creen que los neandertales “estuvieron más interesados en los recursos vegetales que en la caza”.

Por ejemplo, explica que se han hallado en esta fase una serie de guijarros, que probablemente se emplearon para procesar juncos y otras plantas de ribera comestibles.

La última fase era utilizada por la comunidad como un cazadero de caballos salvajes, entre otros. En él abatían a los animales y hacían un procesado de los cadáveres. Según el investigador, consumían algunas partes, como los costillares y el espinazo, y las partes más ricas de la carne se trasladaban a otros campamentos.

De esta manera, Romero afirma que los neandertales desarrollan la técnica de conservación de los alimentos, y que supieron gestionar el entorno y aprovechar los recursos en cada época del año.

 

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Malena Gascón Zurita

1ºG

SINCRONIZAR LA EDUCACIÓN A LA BIOLOGÍA ADOLESCENTE

adolescente dormida en clase

ESTUDIO DE LA ACADEMIA DE PEDIATRÍA DE ESTADOS UNIDOS

A partir de la pubertad el ciclo del sueño de las personas cambia, se retrasan tanto la hora de acostarse como la de levantarse. Hay un fundamento biológico, hormonal y no de hábitos, por el que a los adolescentes les entra el sueño más tarde de forma natural. Pero su cerebro está en formación hasta los 20 años, por lo que siguen necesitando dormir unas 9 horas diarias.

Con los horarios escolares actuales un estudiante entre 15 y 18 años comienza las clases a las 8 de la mañana, por lo que tiene que levantarse entre las 6 y las 7 horas. Para comenzar descansado el día, es decir para cumplir con las 9 horas de sueño, tendría que acostarse entre las 21 y 22 horas

El problema es que la vigilia a esta edad llega a partir de las 23 horas y la hora de despertarse de forma natural estaría sobre las 8 de la mañana; por lo que los horarios escolares actuales son incompatibles con el ciclo de sueño en esta etapa de la vida. 

Por ello, son varios los países en los que se está solicitando que el horario escolar se adapte al ritmo biológico de los adolescentes, ya que actualmente duermen menos de lo que necesitan lo que afecta a su rendimiento escolar, repercute en su estado de ánimo y puede incluso deteriorar su salud.

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Patricia Pastor 1ºB

Quimio e inmunoterapia combinadas para mejorar la supervivencia en cáncer de pulmón

https://elpais.com/elpais/2018/04/17/ciencia/1523985729_325004.html

Un estudio constata que la administración de ambos tratamientos aumenta la esperanza de vida en un tipo de tumor pulmonar metastásico.

En la investigación, los científicos querían comparar la eficacia de administrar solo el tratamiento de quimioterapia o la aplicación combinada de quimioterapia y pembrolizumab (un fármaco de inmunoterapia)

El resultado del estudio reveló una mejora de la supervivencia en los pacientes a los que se les había administrado de forma combinada quimioterapia e inmunoterapia.

“Este estudio refleja la importancia de la inmunoterapia en el cáncer de pulmón, aunque hay que seguir investigando”, apunta una investigadora de Vall d’Hebron

Natalia Fresneda y Pilar Cebrian 1º B

IBM crea el ordenador más pequeño del mundo: abulta menos que un grano de arroz

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La empresa IBM ha creado el que, hasta la fecha, es el ordenador más pequeño del mundo que es, literalmente, más pequeño que un grano de arroz o un copo de sal gorda.

Pese a su pequeño tamaño, se trata de un ordenador con una capacidad de computación 86 veces superior al que la compañía presentó en 1990, aunque sus prestaciones se quedan cortas si se compara con la potencia de los ordenadores del presente.

 

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Realizado por: Marta Perera y Patricia López 1ºB

El viaje a Kenia del ingeniero de Madrid que reparte prótesis 3D

Esta es la historia de los cinco milagros del joven Guillermo, que recién graduado y corriendo con todos los gastos se fue a África con una maleta de prótesis para tullidos. Las había fabricado con una impresora 3D que pidió por Reyes.
Robert, un campesino keniano, se puso en manos de Guillermo con el brazo mutilado casi por completo. La operación, después de sufrir un grave accidente de tráfico, apenas le había dejado un trozo de húmero de unos 10 centímetros. «No había nada de lo que agarrar la prótesis, así que se cerraba solo cuando subía el hombro hasta arriba». Era inútil. «Estaba muy decepcionado y me sentía tremendamente impotente, pero eso no ayudaba a nadie, así que me puse a improvisar. Desmonté toda la prótesis y empecé a tensarla con una configuración distinta. Nada». Después de varios días de darle vueltas a la cabeza, a Guille se le ocurrió que podía tratarse de un problema de fuerza, así que Robert comenzó la rehabilitación. No habían pasado ni dos semanas y la atrofia muscular comenzó a desvanecerse. Ahora la prótesis se cerraba a voluntad y Robert había recuperado su brazo.Así, con Robert pletórico, comienza la historia de los cinco milagros de Guillermo Martínez. Porque esta es la historia del ingeniero español de 23 años que con una impresora 3D y su brillantez ha mejorado la vida de los campesinos del poblado de Kabarnet, en el suroeste de Kenia.

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A principios de año, diseñó una serie de prótesis ortopédicas que él mismo llevó a África este verano. «Me compré la impresora por Navidad, por poco más de 150 euros y la monté yo mismo por piezas. Se me ocurrió que podía dejar de hacer figuritas de Pokémon y ayudar a gente que de verdad lo necesita». Se enteró por un amigo de que había organizaciones que buscaban gente y decidió emprender el viaje. Allí, en pleno valle del Rift, tiene un proyecto la ONG mallorquina Bamba Project. En pleno oasis de la naturaleza desolado por la pobreza, esta organización trabaja para mejorar la vida de los habitantes desde el año pasado. Tienen un orfanato y prestan servicios generales básicos a la población local. «Saber de Guillermo nos llenó de alegría, hicimos todo lo posible para buscar candidatos a las prótesis», nos cuentan portavoces de Bamba. «Sin ellos, yo no hubiera podido hacer ni el 80% de lo que he hecho», cuenta Guille.Obrar el milagro no fue sencillo. Guillermo recuerda emocionado la historia de Philipp, un profesor de secundaria de la zona que perdió el brazo por una infección. La amputación le había dejado sin antebrazo, con apenas con tensión en los tendones para ejercer un poco de fuerza. La nueva prótesis, que se enganchaba gracias al arnés de una cámara deportiva, devolvía la felicidad a Philipp. «Desde hace mucho tiempo vengo pidiendo ayuda a las

autoridades, a los políticos y a todo el mundo, pero solo gracias a Guillermo puedo volver a juntar las manos. Ahora hasta podré conducir», reconocía Philipp con una sonrisa de oreja a oreja en un vídeo que grabó para la madre de Guille, agradeciéndole la labor de su hijo en Kenia.

«Al final es por estas cosas por las que uno lo hace. Mucha gente me pregunta ¿y por qué no lo haces en España? Y esas preguntas me hartan, la verdad. Las oportunidades sanitarias a las que uno accede por el mero hecho de haber nacido en el primer mundo no se pueden comparar con las de ellos, que han nacido y se han criado en la pobreza. Además, también estoy trabajando en prótesis para gente de aquí mismo. No son procesos excluyentes, solo hace falta financiación», cuenta hastiado el joven.Guillermo, un estudiante madrileño de Ingeniería en organización industrial, «recibió» de los Reyes Magos (previa autofinanciación y montaje low cost) una impresora 3D. Estos aparatos son capaces de modelar y construir en plástico casi cualquier cosa que a uno se le pase por la cabeza. «Había organizado el viaje. Ahora tenía la impresora. Al final, sin haberlo planeado, iba a poder darle un buen uso». Este ingeniero madrileño habla con sencillez y humildad, como si su labor no fuera altruista, sino un deber moral: «Comencé con prototipos sencillos, de los que había por la red. Poco a poco los fui perfeccionando y sofisticando, hasta que llegué a probar mi propio diseño». Había que ponerse en marcha. Era mayo y ya solo quedaban dos meses para salir con rumbo siroco. Guille estuvo en Kenia entre el 15 de julio y el 15 de agosto, corriendo con todos los gastos, que superaron con holgura los 1500 euros. «Como lo de las prótesis surgió de repente, yo mismo me había acortado los plazos de construcción. Hice 5 prótesis, aunque 2 de ellas no fueron a su destinatario original». Son 8.000km hasta el orfanatoDespués de 26 horas de vuelo y más de 8.000 kilómetros recorridos, Guillermo llegó al Condado de Baringo (Kenia). Allí el panorama que se encontró no fue muy alentador: «Muy pocos hablaban inglés y no supe hasta el último momento si las prótesis iban a funcionar», pero rápidamente el matrimonio de cooperantes que dirigen el centro de la ONG, Ruto y Christine, le ayudaron a integrarse en la comunidad. Además de construir y llevar las prótesis, Guille colaboró con el orfanato y estuvo enseñando a los niños el funcionamiento de sus diseños. «Lo verdaderamente importante no es lo que pueda hacer yo, si no formar a la población para que lo puedan hacer ellos mismos».

Fuente:  El viaje a Kenia del ingeniero de Madrid que reparte prótesis 3D

CLAUDIA MONFORTE CAMPA 1ºG