Crecer cerca de espacios verdes mejora el desarrollo cerebral de los niños.

El contacto con la naturaleza favorece la salud. El estudio, liderado por el centro y con la colaboración del Hospital del Mar y la UCLA Fielding School de Salud Pública, prueba, por primera vez, que la exposición a zonas verdes en la infancia está vinculada con cambios positivos en las estructuras cerebrales. Los científicos estimaron la exposición a espacios verdes utilizando imágenes satélite de las direcciones de los participantes del estudio (niños de 7 a 11 años de 39 escuelas de Barcelona y Sant Cugat del Vallès), desde su nacimiento hasta el momento de la investigación. Los investigadores realizaron cuatro visitas a los menores, en las que los sometieron a una serie de pruebas por ordenador para analizar la memoria del trabajo, retener información en períodos cortos y la atención, les ponían una fila de cinco peces y los niños tenían que decir hacia donde miraba el pez del medio.

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Pilar Cebrián y Natalia Fresneda 1ºB