La galaxia espiral más distante

Los astrónomos también han descubierto la que es la galaxia espiral más distante del universo conocido, bautizada como A1689B11. El descubrimiento de una galaxia espiral tan antigua es crucial para determinar cuándo y cómo las primeras galaxias comenzaron a pasar de ser elípticas a adoptar sus formas modernas.

“Esta técnica nos permite estudiar galaxias antiguas en alta resolución con un detalle sin precedentes. Podemos mirar 11.000 millones de años atrás en el tiempo y ser testigos directos de la formación de los primeros y primitivos brazos espirales de una galaxia”.

Luego usaron el espectrógrafo de campo integral infrarrojo cercano (NIFS) en el Observatorio Gemini para verificar la estructura y la naturaleza de esta galaxia espiral. Gracias a este último descubrimiento, los astrónomos ahora tienen algunas pistas adicionales sobre cómo las galaxias acabaron tomando las formas con las que hoy día estamos familiarizados.

Recordemos que basándonos en el esquema tradicional de clasificación desarrollado por el astrónomo Edwin Hubble, las galaxias se dividen en 3 grupos según su forma o morfología visual: elípticas, espirales e irregulares.

María Aguilar, Malena Gascón y Beatriz Lahera

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Un desprendimiento catastrófico en la Antártida

En nuestro propio planeta, ocurren acontecimientos que podrían tener graves consecuencias para el sostenimiento de la vida en la Tierra tal y como la conocemos. En julio tuvo lugar el desprendimiento de un enorme bloque de hielo de la Antártida, de un billón de toneladas de peso. Su extensión, de 6.000 kilómetros cuadrados, es la equivalente a la comunidad de Cantabria, o a 10 ciudades como Madrid. Se encontraba “pendiendo de un hilo” desde hacía meses, y los científicos temían su desprendimiento, que llevaba esperándose durante semanas. Finalmente ocurrió entre el lunes 10 de julio y el miércoles 12 de julio de 2017.

Este desprendimiento es un acontecimiento natural y en principio, no tendrá graves consecuencias inmediatas en el entorno natural ni en el ecosistema marino, hace que reflexionemos acerca de la importante reducción de la capa de hielo de la Antártida, debido a las altas temperaturas del planeta, y que se prevé que siga acentuándose. Las consecuencias del cambio climático, con un claro factor humano implicado, están cambiando el ecosistema de la Antártida.

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Beatriz Lahera, Malena Gascón y María Aguilar.