Una nueva verdad sobre el T-rex

Why did the T-rex, one of the most horrific animlas in the world’s existance, had such tiny arms? What is the truth? Was it an anomaly? What was the use of their arms?

El Tiranosaurio rex fue un depredador muy agresivo y temible. Pero hay algo en su anatomía que parece no cuadrar con esa reputación: sus diminutos y ridículos brazos.

Una nueva hipótesis de la Universidad de Hawai dicen que sus brazos tenían una función concreta: ayudar a matar a sus presas. Sus garras les permitían infligir a su víctima heridas de hasta un metro de longitud y de varios centímetros de profundidad y a pesar de no poder matarlas les serviría para dejarlos fuera de combate.

Esta hipótesis es solo una probabilidad y ha sido recibida con escepticismo por muchos paleontólogos de la sociedad. Estos dicen que los brazos del tiranosaurio solo podían resultar un arma efectiva, si se acercaba mucho a su presa.

Jael Rodriguez, Sofía Laguardia y Laura Ballester – 1ºG

T-Rex_2

 

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τ contra π

Varias personas se están cuestionando por qué a día de hoy utilizamos π para muchas fórmulas matemáticas en vez de τ, con el valor de 2π, puesto que todo sería más sencillo.

Por ejemplo, el perímetro de la circunferencia en vez de ser 2πr sería τr, entonces tienes que realizar una operación menos.

En vez de decir que π/2 es 90 grados diríamos que τ/4 es 90 grados. Como tau/4 es 90 grados eso es 1/4 del círculo y es mucho más sencillo de comprender.

A parte de esta hay muchas más razones por las que utilizar tau, como por ejemplo para pasar de grados a radianes, la igualdad de Euler, volúmenes, áreas, etc.

 

Paula Diez de Pinos y Pablo Rubio 1G

Se han hallado en la Antártida árboles más antiguos que los dinosaurios.

Varios geólogos encontraron restos de árboles de hace 260 millones de años, es decir, son anteriores incluso a los dinosaurios.

Hallaron fragmentos de 13 ejemplares que formaban parte de un bosque que debió ser bastante distinto a los que existen en la actualidad.

Los árboles tenían que ser capaces de sobrevivir y florecer en una gran variedad de condiciones. Y es que, aunque durante ese periodo la Antártida era más húmeda y cálida que ahora, habrían tenido que soportar la oscuridad total durante los cuatro meses del invierno y la luz perpetua durante otros cuatro o cinco meses. La Antártida se parecía entonces a la actual Siberia. Grandes sistemas fluviales cruzan el continente y sabemos que también allí había grandes lagos. Es probable que hubiera nieve durante el invierno austral pero que se derritiera durante el verano.

 

Antártida

1ºG Paula Diez de Pinos y Pablo Rubio

La galaxia espiral más distante

Los astrónomos también han descubierto la que es la galaxia espiral más distante del universo conocido, bautizada como A1689B11. El descubrimiento de una galaxia espiral tan antigua es crucial para determinar cuándo y cómo las primeras galaxias comenzaron a pasar de ser elípticas a adoptar sus formas modernas.

“Esta técnica nos permite estudiar galaxias antiguas en alta resolución con un detalle sin precedentes. Podemos mirar 11.000 millones de años atrás en el tiempo y ser testigos directos de la formación de los primeros y primitivos brazos espirales de una galaxia”.

Luego usaron el espectrógrafo de campo integral infrarrojo cercano (NIFS) en el Observatorio Gemini para verificar la estructura y la naturaleza de esta galaxia espiral. Gracias a este último descubrimiento, los astrónomos ahora tienen algunas pistas adicionales sobre cómo las galaxias acabaron tomando las formas con las que hoy día estamos familiarizados.

Recordemos que basándonos en el esquema tradicional de clasificación desarrollado por el astrónomo Edwin Hubble, las galaxias se dividen en 3 grupos según su forma o morfología visual: elípticas, espirales e irregulares.

María Aguilar, Malena Gascón y Beatriz Lahera

Un desprendimiento catastrófico en la Antártida

En nuestro propio planeta, ocurren acontecimientos que podrían tener graves consecuencias para el sostenimiento de la vida en la Tierra tal y como la conocemos. En julio tuvo lugar el desprendimiento de un enorme bloque de hielo de la Antártida, de un billón de toneladas de peso. Su extensión, de 6.000 kilómetros cuadrados, es la equivalente a la comunidad de Cantabria, o a 10 ciudades como Madrid. Se encontraba “pendiendo de un hilo” desde hacía meses, y los científicos temían su desprendimiento, que llevaba esperándose durante semanas. Finalmente ocurrió entre el lunes 10 de julio y el miércoles 12 de julio de 2017.

Este desprendimiento es un acontecimiento natural y en principio, no tendrá graves consecuencias inmediatas en el entorno natural ni en el ecosistema marino, hace que reflexionemos acerca de la importante reducción de la capa de hielo de la Antártida, debido a las altas temperaturas del planeta, y que se prevé que siga acentuándose. Las consecuencias del cambio climático, con un claro factor humano implicado, están cambiando el ecosistema de la Antártida.

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Beatriz Lahera, Malena Gascón y María Aguilar.